11

Mar

2022

Artículo de opinión

Elogio del maestro

“Un maestro es el celoso amante de lo que podría ser” (George Steiner). En cada alumno no ve sólo el boceto que ya es sino, sobre todo, la obra maestra que podría llegar a ser.

Por Enrique Sánchez. 11 marzo, 2022. Publicado en Correo, el 11 de marzo de 2022.

“En el mundo, hora tras hora | me enseñabais cómo el hombre se hace eterno”. Así honra el narrador y protagonista de la Commedia de Dante a su maestro, Brunetto.

Enseñar no es sólo un oficio: es una vocación. Una llamada desde la entraña del ser a realizar el misterio de la transmisión. A ser servidor de la palabra, del pensamiento, de la vida. El maestro –aquel que se hace merecedor del tal nombre– es “el pastor del ser” (Heidegger), el sembrador de todo lo que vuelve humanos a la mujer y al hombre. Por eso se pudo decir del rabbi Yehiel Mikhal, a finales del siglo XIX, que era “el alma del alma”: quien encendía de pasión el núcleo vital y espiritual de la persona.

El maestro es un artista que trabaja con el material más puro y quebradizo: la misma persona. En sus manos se encuentra una intimidad libre, un cuerpo animado; alguien a quien la intervención del maestro puede destruir o elevar hasta las estrellas. Y es que, como advierte Platón, “la voz del maestro es mucho más decisiva que cualquier libro”. Está llamado no solo a enseñar, sino también a formar. A dar forma a lo informe, a pulir, a tallar; a guiar con su inspiración, su experiencia y su talento el navío todavía frágil del alumno. Y debe hacerlo desde una imagen de la persona, desde un ideal, desde un horizonte.

El maestro es un forjador de libertad y un sembrador de esperanza. “Un maestro es el celoso amante de lo que podría ser” (George Steiner). En cada alumno no ve sólo el boceto que ya es sino, sobre todo, la obra maestra que podría llegar a ser. Y, ante el yerro o el desaliento del estudiante, le instila pasión y esperanza. Sabe que, como escribió Antonio Machado, “hoy es siempre todavía”, y que la persona sólo crece proyectada hacia el futuro: hacia el amanecer de sus metas y sueños; de sus ideales, de sus anhelos y esperanzas.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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